Yo soy de la opinión que la Maestría de Reiki no tiene por qué hacerla todo el mundo, yo recomiendo que la haga la persona que se va a dedicar a enseñar cursos de Reiki y la que quiere emprender un nuevo camino en su vida.
En la Maestría se aprenden otros símbolos que se usan exclusivamente para las iniciaciones del Reiki, para aprender la Maestría se debe de haber subido de vibración, para poder entender mejor el mundo espiritual. Si no se ha hecho un cambio de conciencia, no servirá de nada hacer la Maestría.
Si podemos conocernos bien interiormente y nos aceptamos como somos, intentando mejorar lo negativo, estaremos en el buen camino, estaremos evolucionando como seres individuales y únicos para depurar nuestro espíritu y llegar a las frecuencias vibracionales superiores, donde existe la unidad cósmica, donde todos somos parte de un todo.

No debemos juzgar a nadie, pues lo que no nos gusta de los demás también forma parte de nosotros mismos.
Todos somos SERES DE LUZ que estamos aprendiendo aquí en la Tierra, aprendemos a través del sufrimiento.
Si cuando vemos a una persona no viéramos su cuerpo físico, sino que viéramos su esencia que es su alma, veríamos que está aprendiendo según su grado de evolución y no podemos ni debemos juzgar lo que hace porque es lo que le toca vivir con su libre albedrío, para aprender a reconocer el amor en todo. Todos somos amor, todos somos una parte de la energía amorosa llamada Dios, un todo, que ahora no podemos comprender pero que nuestra alma sabe cómo llegar a ser parte de ese todo común.
El Reiki te hace sentir el amor de Dios y te hace sentir que formas parte de ese amor. Lo puedes dar a los demás y a ti mismo para tu propia evolución.